La Jaula de los Lobos

Un atrevido viaje a nuestro lado animal< > Aquí me tienes online

domingo, enero 25, 2004

Hay noches que reclaman confesiones, noches que me piden cuentas de mis acciones, de mis omisiones, de mis pensamientos, de mis huidas.
Hay noches que reclaman palabras, como un tribunal, como un censor, como una amante, como una amada.
No es fácil confesar ante tan crudo parroco, ese que no responde más con un leve asentimiento al desgarro de mi alma, sin un gesto de comprensión, sin un movimiento de aprobación, sin una palabra de consuelo.
En estas noches los minutos no pasan, el sueño no viene a brindar escapatorias cobardes ni valientes y la vigilia promete jugar con la angustia hasta que ésta desespere.
A estas horas, ya entradas en madrugada, el mundo que
no envuelve mi piel resulta especialmente tranquilo y satisfecho. Vive sus momentos de euforia y de ocio, exalta amistades de las que huyo, amores con horas de caducidad, felicidad plástica del monstruo urbano. Y ese escenario artificioso causa intranquilidad en el hombre tranquilo, provoca miedo al artesano que talla piedra en su día a día procurando la paz que con el tiempo y el musgo se haga menos fría, menos inhóspita pero más hermosa.
Hoy, a estas horas elijo enjaularme, y ser objeto, y ser ese cadaver que respira pero no palpita para escapar de aquello que otros tienen por libertad.
posted by El Lobo  # 2:33 AM